Por: María de los Ángeles
“Las mujeres fuertes
le hacen frente a los obstáculos de la vida, en ocasiones con una lágrima y
dando la vida, pero siempre llevando la cabeza en alto”
Mujer
aguerrida y corajuda, dio todo por aquellos que amaba, sus hijos, hermanos,
esposo y pueblo. Ventura Ccalamaqui fue una humilde panadera, que no dejó que
priven sus valores sobre la igualdad y
libertad, dando el primer grito de rebeldía.
Han
pasado 202 años desde que Ccalamaqui un 31 de Agosto de 1814 dio frente al
ejército español, retando valientemente a los opresores se colocó
desafiante frente a un cañón de guerra, listo para disparar a los sublevados,
dando gritos y vivas a la libertad de su
pueblo al entonces Capitán español José Vicente de la Moya quien dirigía un
pelotón de soldados, este hecho ocurrió en el Cuartel Santa Catalina, actual Centro
Artesanal Soshaku Nagase.
Tal
escena fue plasmada inicialmente por el pintor ayacuchano Alfredo Suárez Ñañez
y esta obra data probablemente del año 1960 o 1971. Posteriormente es recreada
por el artista peruano Fernando Mariscal, exhibiéndose por primera vez en
homenaje a la heroína ayacuchana Ventura
Ccalamaqui en EE.UU, New Jersey el 25 de Julio del 2013, al conmemorarse el 192
Aniversario de la Independencia del Perú.
Se
estima que Ccalamaqui llegó a reunir a más de dos mil mujeres campesinas, para
dirigir el levantamiento popular, en medio de su pobreza reclamaban el derecho
a la libertad y justicia. Gracias a Ventura, las tropas de los patriotas
entraron triunfantes en Huamanga el 20 de septiembre de 1814.
El
pasado 31 de agosto se realizó en Ayacucho una escenificación de la valerosa
Ventura Ccalamaqui por tercer año
consecutivo, con la finalidad de hacer conocer el papel que tuvo y la
importancia que tiene el rol de la mujer para nuestra región.
No hay comentarios:
Publicar un comentario